Una de las ironías más poderosas en una temporada política llena de perversidades es una paradoja que ahora define la campaña de Hillary Clinton: la primera mujer candidata presidencial en superar los obstáculos que hundieron a todas las mujeres antes de ella, ahora enfrenta críticas por superar esas mismas dificultades.
Empecemos con el dinero. Por mucho tiempo las mujeres han sido hechas a un lado por no tener lo suficiente para manejar una campaña presidencial. Clinton ha construído fondos considerables de sobra por medio de prodigiosa recaudación de fondos de donantes de Wall Street y “superPACs”, así como siempre lo han hecho sus homólogos masculinos. Pero su éxito al hacerlo ha alimentado acusaciones de ser cautiva de intereses financieros...