Después de una campaña plebiscitaria poco ejemplar llegaron unos días asombrosos de calma, reuniones, diálogos, intercambio de propuestas, manifestaciones pacíficas, masivas y derrochantes de cortesía y estética. El país del que algunos se avergüenzan está mostrando una faz tan civilizada que ya se la quisieran, por estos días, franceses o alemanes. Los apocalípticos pueden quedarse con los ecos de la tarde noche del 2 de octubre.
Entre las alternativas se han visto muchas que cabrían dentro de lo que se llama –en el comunicado conjunto del Gobierno Nacional y las Farc (07.10.16)– “propuestas de ajustes y precisiones”. La propuesta que más me llama la atención es la que se refiere a la justicia. Dice el documento del Centro Democrático que “es...