No pocas veces me he preguntado en qué momento de la infancia o de la más temprana juventud, aparecen ciertas influencias que serán determinantes para la creación o para emprender una causa. ¿Qué hace que a unos la vida les cambie cuando conocen el hielo y a otros cuando una tía no para de ponerles sinfonías de Mozart?
Nadie se imagina, así luego lo crea, en qué momento de su vida las cosas cambian y entonces la pobre humanidad lo agradece. Supongo que la mamá de Charles Chaplin no sospechó que aquella noche, cuando padeció una terrible laringitis y no pudo seguir cantando en el escenario, su hijo empezara a ser lo que llegó a ser. Ante el resplandor de las candilejas y los rostros envueltos en humo el pequeño Charles hizo una actuación tan graciosa...