Iván Duque Escobar fue un ser humano que se fue formando a golpe de constancia. A pesar de las dificultades que en su parábola vital atraviesan los que vienen de la periferia hacia los centros de poder y decisión, fue abriéndose camino a base de tenacidad e inteligencia. Logró ser otro arquitecto de su propio destino. Labró su perfil paso a paso, pulso a pulso.
Muchas jornadas vivimos desde nuestras mocedades con Iván Duque. Antes de finalizar la década de los sesenta del siglo pasado lo llamamos a que integrara el grupo Tema Libre, columna que fundamos en El Colombiano para ventilar asuntos de interés nacional en lo económico, en lo social, en lo político. Pretendíamos enriquecer la libre discusión sin retenes. En donde la discrepancia civilizada...