Estas elecciones parlamentarias del once de marzo son, de hecho, la verdadera primera vuelta de los comicios presidenciales. Unas presidenciales que serán, además, las más importantes de la historia colombiana después de las del retorno a la democracia en el 57. Por primera vez en décadas está en cuestión el modelo de democracia y economía que queremos. Nos jugamos el futuro del país, el de nuestros hijos y nuestros nietos.
Cada día es más clara una tendencia de estas presidenciales de no ser unas típicas entre gobierno y oposición, sino unas entre “sistema y antisistema”, para describirlas de manera sencilla. En las elecciones gobierno–oposición, las posiciones políticas son relativamente claras. Santos de un lado y del otro un grupo liderado...