La Biblia no señala la fecha exacta del nacimiento de Jesucristo y durante los primeros tres siglos de la era cristiana la Iglesia no dedicó un tiempo especial a su celebración. Solo desde el siglo IV, cuando el cristianismo fue establecido como religión oficial del imperio romano a partir de la conversión de Constantino, se empezó a celebrar una festividad en la noche del 24 y durante el 25 de diciembre para proclamar al niño Jesús nacido como la Luz del mundo, en lugar de la fiesta pagana que se dedicaba al “nacimiento del sol invicto” con motivo del solsticio de invierno.
La primera vez que aparece en el Evangelio de Lucas el término “buena noticia”, se refiere al nacimiento de Jesús. Es un anuncio gozoso que no sólo se expresa con una alabanza...