El reto en este proceso de paz será restaurar la casa. Devolverle a nuestra casa el agua, el sol, el bosque, los peces, las flores, los alimentos, el campo. Restaurar lo que alguna vez tuvo. Ese fue el mensaje que nos dejó antes de morir en el año 2011, la keniana Premio Nobel de Paz, Wangari Maathai. Y esta es la mujer que inspiró a todo un pueblo.
Con desarrollo sostenible, democracia y paz, Colombia sería el país ideal. El legado de Wangari fue profundizar los vínculos profundos que existían entre estas mágicas palabras. Gracias, por ejemplo, a la cualidad única que tienen las comunidades campesinas, indígenas, pescadores, afrodescendientes, raizales y gitanos de Colombia o de cualquier parte del mundo, de observar detenidamente, minuto a...