Uno de los principales indicadores del comportamiento económico es sin duda el nivel de confianza del consumidor, pues si este cuenta con niveles de argumentación que le permitan observar un panorama sano y de una expectativa positiva, ello implica un ambiente de seguridad que le facilita al inversionista hacer uso de sus recursos para adquirir bienes y servicios, con la tranquilidad de que el escenario es bueno para hacerlo y le va a brindar una oportunidad rodeada de equilibrio para la disposición de sus recursos.
Por el contrario, cuando esos niveles de confianza se tornan bajos, los consumidores se vuelven precavidos, los invade la incertidumbre y se llenan de motivaciones para entender que el escenario no es seguro para emplear sus recursos...