Intimidad es lo interior, lo que está dentro, el alma en relación con el cuerpo, que es la exterioridad. La intimidad del hombre se manifiesta en todo gesto, el odio o el amor.
Da gusto encontrar personas que irradian en el cuerpo un alma limpia y ordenada. Cada gesto suyo llena de regocijo el corazón. Su yo, su más íntimo yo se manifiesta hasta en el más imperceptible de sus ademanes.
Cuatro de agosto, fiesta del Cura de Ars. La divinidad llenaba de luz su cuerpo y alma, transparente como el cristal. Contemplo extasiado a ese Cura que se volvió leyenda, algo que mi fantasía no acierta a admirar y agradecer.
Su alma aparecía en sus palabras. “El tesoro del hombre no está en la tierra, sino en el cielo. Por esto, nuestro pensamiento debe estar siempre...