El sistema político electoral colombiano requiere unas profundas reformas en su estructura y funcionamiento si queremos que sea una garantía real para todos los participantes en la contienda democrática que efectivamente disuada de acudir a las vías violentas para tratar de conseguir objetivos políticos; no es suficiente con predicar esa consigna, se trata de lograr que existan condiciones objetivas para ello, como consecuencia, el punto de ‘participación política’ en las conversaciones de La Habana creó una misión de expertos para que en un plazo de seis meses presente una propuesta de reforma electoral.
Sin duda ese es un campo neurálgico. Desde la Asamblea Constituyente de 1991 se planteó la necesidad de una rama electoral autónoma, desafortunadamente...