Si alguien no se había percatado ni había sentido en el aire la paz que nos brinda la tregua “bilateral”, disfrazada de tregua “unilateral” o “desescalamiento”, le anunciamos que estamos en paz y en posconflicto, como les dijeron a los europeos en el último periplo presidencial.
Sí señores, estamos en paz por fin. Regocíjense. La Farc están hibernando en silencio y ni siquiera sus ronquidos van a perturbar el sosiego que supuestamente empezó el 20 de julio. Ellos son hombres de palabra. Palabra de narcoterrorista que vale su peso en coca.
Lástima que al soldado Wilson Orlando Tique Díaz nadie le dijo que estábamos en paz, pero ahora descansa en paz luego de ser asesinado el martes 21 de julio, en plena “tregua unilateral”, con un disparo en el...