Sí, “que el debate sea juicioso”, como muy bien lo aseveró el comentario editorial de un periódico sobre el proyecto de reforma estructural tributaria que el Gobierno Nacional presentó al Congreso.
Pero muchas personas estimamos que ese juicio debió partir de la actual administración que preside Juan Manuel Santos que no ahorró antes de los excelentes ingresos de la bonanza petrolera; es por eso que se vislumbre un descalabro económico en las finanzas del Estado.
Lo mejor, antes de crear más cargas tributarias, sería una lucha más concreta a la evasión de impuestos y la galopante corrupción; además, en lugar de más gravámenes, sería mucho más rentable una disminución de los gastos del Gobierno y la consecuente reducción de exenciones y deducciones...