Todo existe en relación y sin relación no existe nada. La relación es una corriente de secreta simpatía que une las partes con el todo, razón de la unidad en la pluralidad y de la pluralidad en la unidad.
La complejidad humana es unidad gracias a la relación, con dos dimensiones fundamentales, cuerpo y alma, distinguibles, no separables, pues la relación les da sentido de unidad en su complejidad.
La relación no es una cosa, es el Espíritu Santo dando vida y sentido a todo. Quien ama, convierte la relación en comunión, que es vivir la espiritualidad, la obra del Espíritu.
“Yo y el Padre somos uno” (Jn 10,30). Jesús es el modelo perfecto de la espiritualidad, de la relación convertida en comunión. El amor es el milagro de hacer unidad de dos,...