Tal vez lo único que se acerca a la falta de vergüenza y principios del Gobierno actual es su ineptitud, en parte innata y en parte potenciada por el desespero de firmar un tratado de impunidad con unos bandidos.
En su carrera demencial por cumplirles a los delincuentes, no a los colombianos, y arrinconar a quien se oponga, el Gobierno se ha tomado a través de secuaces, además de medios de comunicación, algunos gremios. Extrañamos épocas cuando los gremios tenían fuerza testicular para controvertir y oponerse, como pasaba antes en la ANDI. Uno de los gremios que se negó a arrodillarse fue el ganadero, pero un ego tan grande como el del Gobierno no podía permitirlo y por vías repugnantes encontró la manera de intervenirlo. Lastimosamente ahora...