Sucedió por casualidad, como un simple gaje de la pobreza: ante la falta de incubadoras para los bebés prematuros, a los médicos se les ocurrió buscar la necesaria fuente de calor en los cuerpos de las propias madres.
Fue en 1978, en el Hospital Materno Infantil de Bogotá, que por esa época atendía unos dos mil partos al año. El once por ciento de tales partos correspondía a bebés que habían nacido antes de tiempo y pesaban menos de dos mil gramos.
El mecanismo ideado entonces –conocido hoy como Método Madre Canguro- consiste en colocar a los bebés prematuros que pesan menos de dos mil gramos sobre el pecho de sus madres, en contacto piel a piel.
Madre e hijo están unidos por un pañal de lienzo que se asemeja a la bolsa ventral de los canguros....