Cintillo de indicadores económicos Colombia

Pico y Placa Medellín

viernes

7 y 9 

7 y 9

Pico y Placa Medellín

jueves

3 y 6 

3 y 6

Pico y Placa Medellín

miercoles

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

martes

1 y 4  

1 y 4

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

5 y 8  

5 y 8

La rebelión de Keynes contra la economía clásica (II)

Keynes pondrá todo patas arriba: a la ley de Say opondrá el principio de la demanda efectiva y a la teoría real de interés opondrá la teoría de la preferencia por liquidez.

hace 1 hora
bookmark
  • La rebelión de Keynes contra la economía clásica (II)
  • La rebelión de Keynes contra la economía clásica (II)

Por Luis Guillermo Vélez Álvarez - opinion@elcolombiano.com.co

Hace cinco semanas publiqué una nota sobre Keynes que se anunciaba como la primera de una serie. Otros temas saltaron a la palestra y la dejé en suspenso. Un par de buenos amigos me han reclamado la continuación.

La Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero aparece como una crítica frontal al pensamiento dominante en la profesión, que Keynes denomina economía clásica; en cual incluye desde David Ricardo hasta su colega de Cambridge el profesor Pigou.

En lo referente a los determinantes del nivel agregado de producción en el corto plazo, según Keynes, la economía clásica reposa sobre cuatro postulados a saber:

· El nivel de empleo se determina en los mercados de trabajo donde el salario real flexible, como cualquier otro precio, iguala las ofertas y demandas de trabajo. Si hay desempleo, éste sólo puede ser voluntario —personas que no aceptan el salario existente— o friccional, resultado de los desplazamientos entre actividades que desaparecen y actividades que nacen.

· La famosa ley de Say: la oferta crea su propia demanda, lo que no es más que una forma simplificada de expresar la obviedad de que el valor de la producción (oferta) es igual al valor de los ingresos de los factores de producción (demanda). Su significado relevante para Keynes era que no podía existir una insuficiencia general de demanda. Podía haber exceso de producción de un bien particular, pero ese exceso sería compensado por una demanda insuficientemente atendida en otra parte de la economía.

· La teoría del interés real como precio que equilibra los deseos de ahorro de unos con las intenciones de inversión de otros. Así, una mayor abstención del consumo no tendría por qué reducir la actividad económica. Lo que no se consume reaparecería como inversión. La tasa de interés actuaría como el gran mecanismo de coordinación entre las decisiones de los hogares y las de los empresarios.

· Finalmente estaba la teoría cuantitativa del dinero. El dinero, en esta visión, no altera las variables reales de manera permanente. Un aumento de la cantidad de dinero termina reflejándose principalmente en un aumento proporcional de los precios. La producción y el empleo están determinados por factores «reales»: tecnología, recursos, preferencias y acumulación de capital.

El edificio es impresionante por su coherencia. Mercado laboral, ley de Say, mercado de capitales y neutralidad del dinero formaban un sistema en el que la economía tendía naturalmente hacia el pleno empleo.

La Gran Depresión llevó el desempleo a niveles 25% que difícilmente podía considerarse como voluntario o friccional. La combinación de millones de personas deseosas de trabajar, enormes capacidades productivas inutilizadas y una producción insuficiente planteaba un reto fenomenal a la teoría.

Keynes pondrá todo patas arriba: a la ley de Say opondrá el principio de la demanda efectiva y a la teoría real de interés opondrá la teoría de la preferencia por liquidez para probar que el nivel de empleo depende del nivel de producción y que nada garantiza que sea siempre el que corresponde al pleno empleo.

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD