Por Orlando García Bedoya
Comenzó el campeonato de fútbol colombiano y con él, la consabida transmisión televisiva cargada de actores mal entrenados para entonar el Himno Nacional. Es un triste espectáculo ver los cracks del deporte más populoso del país haciendo muecas, masticando chicle o simplemente mudos cuando inician los actos protocolarios.
Nuestros jóvenes y niños están “pegados” a su televisor para ver ganar su equipo favorito, pero lo primero que ven es el mal ejemplo que les dan sus héroes de la pelota.
Todos los directivos de los equipos del fútbol colombiano deberían imprimir a sus dirigidos un profundo respeto por la Patria, iniciar un proceso de cultura y amor por nuestro Himno Nacional, antes que iniciar un entrenamiento o calentamiento...