La estrategia de asustar a los colombianos con los fenómenos de El Niño o La Niña nunca ha sido la mejor manera de adaptarse a estas circunstancias naturales. Ya nos pasó este año donde las imprecisiones sobre la manifestación de El Niño causaron los peores impactos del clima sobre la inflación, la generación de energía, la agricultura y ganadería, y el suministro de agua potable para todos los colombianos, nunca antes visto.
Anunciar la lluvia como un peligro para la sociedad es un gran error. La lluvia siempre se manifiesta naturalmente de manera cíclica con exceso o déficit, y su manifestación extrema no debe ser usada para otras actividades diferentes a la de planificación de la vida y la sostenibilidad de las naciones.
Por naturaleza, no...