La economía está en cuidados intensivos y (ya es hora de que el Gobierno deje de pretender maquillar una realidad que ya no puede ocultar). Dentro de las muchas promesas incumplidas que ha hecho el presidente, una de ellas aseguraba que “luego de la paz, Colombia alcanzaría un crecimiento del PIB de entre el 5.5 y el 6.9 %”. A estas alturas, las proyecciones del Banco de la República señalan que el crecimiento solo será de un precario 1.8 %; muy lejos de lo que se había proyectado.
Si bien es cierto que la caída de los precios del petróleo afectó de manera drástica los ingresos con los que contaba el Estado, también es cierto que hubo un derroche sin precedentes por parte del Ejecutivo para autopromocionarse con la pauta oficial y construir...