La terminación concertada de un conflicto armado, a diferencia de un proceso de sometimiento a la justicia, como fue el caso de lo sucedido con los grupos paramilitares, conlleva no solo la construcción de acuerdos entre las insurgencias y el Gobierno Nacional, sino niveles de participación de la sociedad múltiples, diversos y con alcances diferenciales, pero todos ellos fundamentales para darle legitimidad social a dichos acuerdos, que normalmente implican no solo mecanismos para la reincorporación de los grupos alzados en armas en lo político, lo social y lo económico, de acuerdo con sus intereses, sino reformas que permitan mejorar la calidad de nuestra democracia y las condiciones de inclusión y equidad social.
Hasta el momento hemos tenido...