La contienda guerrerista rebrota. Se calcula que hay 18 frentes subversivos con cerca de 1.500 hombres en armas. Las bandas criminales acosan a no pocas zonas urbanas. Parecería que fuéramos regresando al pasado sangriento, lleno de llantos y despojos. Varias regiones nacionales están atiborradas de droga, el gran combustible del conflicto y la fuente de ingresos ilícitos que condenan al país a su tragedia.
En algunos departamentos colombianos pareciera que el conflicto armado tomara un segundo aire, cogiendo de sorpresa a sus Fuerzas Armadas y de seguridad. Que toda la parafernalia suscrita en La Habana se fuera desvaneciendo, para quedar un proceso de paz tan incompleto como debilitado. Que solo aplicara para la cúpula guerrillera –que nerviosamente...