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Isabel Gutiérrez Ramírez
Columnista

Isabel Gutiérrez Ramírez

Publicado el 14 de noviembre de 2021

¿Por qué hablar de Equidad de Género?

Estudié en un colegio de mujeres en la ciudad de Medellín, crecí llena de privilegios y rodeada de oportunidades. Siempre creí que el mundo era igual para los hombres y las mujeres, que los logros alcanzados eran el resultado de mis méritos y de mi esfuerzo. Con el tiempo, la maternidad y mi desarrollo profesional empecé a despertar una sensibilidad que me permitió entender lo distinta que era la vida para las mujeres y cómo debíamos imprimir el doble de esfuerzo para crecer en nuestras carreras laborales.

Hoy soy el resultado de mis deseos más profundos, de mis juegos de niña, de mis anhelos juveniles. Siempre me imaginé trabajando en un lugar que impactara la vida de otros para siempre, y trabajo en una universidad donde impactamos la vida de decenas de miles de jóvenes. Les ayudamos en su formación para alcanzar sus metas y sueños. Creamos conocimiento y transferimos tecnologías mejorando la vida de todos. Pero este es mi privilegio, y no es igual para todas.

Desde pequeñas crecemos con estereotipos: las niñas reciben muñecas, los niños cohetes y laboratorios; la escobita, la cocinita, y la peluquería para las niñas, y loas, superhéroes y experimentos para los niños. Y así crecemos, escuchando todo tipo de “consejos”: las niñas no hablan en voz alta, las niñas no dicen palabras groseras, las niñas sonríen, las niñas son de la casa y los niños de la calle. Y hemos crecido con esta cultura que taladra nuestras mentes, nos crea limitantes y nos deja profundas heridas en el corazón.

Y estos estereotipos de infancia se reproducen en la adultez. Según cifras del Dane, las mujeres se encuentran sobrerrepresentadas en posiciones ocupacionales como empleada doméstica (corresponden al 94 %) y trabajadoras familiares sin remuneración (63 %); mientras que el 63 % de los propietarios de los micronegocios fueron hombres, el 37 % fueron propietarias mujeres. Cifras que reflejan los estereotipos creados en la niñez y evidencian la segregación laboral de género en el país.

La cifras incómodas continúan. En Colombia, las compañías con mujeres que ocupan cargos de liderazgo es tan solo del 18 %, y en el cargo de CEO, “Gerente General”, es de solo el 7 %, y la presencia femenina en juntas directivas es del 17 %. Entre congresistas, diputados y concejales hay pocas mujeres. Entre los rectores de las universidades más importantes hay pocas mujeres. Existen quienes indican que las brechas son consecuencia de un menor acceso a la educación superior, pero no es así. En Colombia, según datos del Ministerio de Educación, más de la mitad de las personas que ingresan a la educación superior son mujeres. Es decir, las mujeres accedemos más a la educación superior y, aun así, no participamos de la misma manera en el mercado laboral y en cargos de dirección.

Con frecuencia, las niñas y mujeres sufrimos discriminación, no es siempre fácil de evidenciarla y es por ello que debemos hacernos las preguntas correctas para entender la discriminación en toda su dimensión. Hoy la invitación es a que enfoquemos nuestra mirada en el contenido de los comerciales de televisión, en la representación femenina en nuestras empresas en la alta gerencia y en la junta, en el lenguaje que usamos en las convocatorias, en los regalos que les damos a nuestras niñas. Los sesgos inconscientes nos confunden y es necesario que les demos las herramientas necesarias para creer en ellas, inspirarse y crecer profesionalmente.

En 1949, la escritora y filósofa francesa Simone de Beauvoir publica “El segundo sexo”, con el que toma la bandera de los derechos de las mujeres en una época en la que solo eran vistas como esposas, madres, hijas o hermanas, y dice: “No se nace mujer, se hace mujer”. Es por ello que, a partir de esta semana, un grupo de mujeres estaremos hablando de distintos temas: tecnología, política, ciencia, desarrollo económico, político y social, entre otros. Queremos alzar la voz y que la voz de las mujeres sea escuchada 

* Directora de Estrategia de la Universidad Eafit y miembro de la mesa de reforma policial. Investigadora en temas de política criminal, seguridad ciudadana y género, desarrollo regional y sostenibilidad e innovación.

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