Por Ted Gupredaccion@elcolombiano.com.co
La noche del primero de diciembre de 1969, yo estaba sentado en el piso de una alcoba hacinada de la Universidad Brandeis mientras que en la televisión mostraban fechas de nacimiento de hombres a través de la nación en cápsulas azules pequeñas, que eran sacadas de un recipiente. Esta lotería en gran parte determinaría quiénes, de entre los más de 850.000 elegibles para el reclutamiento, irían a Vietnam y quiénes quedarían atrás para continuar con sus carreras, libres de la amenaza de fuego enemigo.
Recordé esa noche el martes mientras leía sobre sus múltiples prórrogas estudiantiles y los espolones que Donald Trump dice lo eximieron del servicio militar. Yo no soy fan de Trump, pero en este asunto, no...