A una parte de la humanidad le genera desconfianza el progreso. Son varios los motivos de ese malestar. Los más extremistas piensan en la existencia de una conspiración: un invento novedoso puede generarles la pérdida de su estilo de vida concreto, una disminución de su influencia o una reducción de sus ingresos. Por el contrario, hay quienes piensan que los avances científicos y tecnológicos han traído beneficios en la calidad de vida de la humanidad. En la medida en que la ciencia genera nuevos conocimientos, la tecnología puede apropiarse de ellos con el fin de lograr objetivos específicos o solucionar problemas a la sociedad.
Steven Pinker, conocido profesor de la universidad de Harvard, es un ferviente defensor del progreso y de las posibilidades...