Tal vez porque ocurrió en fin de semana, no había visto ningún pronunciamiento de los ultra animalistas que atacan la tauromaquia, tras la muerte en Teruel, España, del torero Víctor Barrio, por una cornada del toro Lorenzo, que puede verse, espeluznante, en la internet.
Sí conocí algunas apreciaciones que sugerían que el torero merecía tal suerte. Ese es el extremo al que llegan los defensores a ultranza de los animales como víctimas de crueles y criminales seres humanos.
Por supuesto que a los animales hay que darles trato bondadoso, protegerlos, defenderlos de toda clase de amenazas, no agredirlos ni condenarlos al desamparo, en fin, considerarlos como seres vivientes que nos acompañan en la vida, más todavía si son domésticos y nos hacen gratas...