Hace un mes que el huracán Iota pasó por nuestro único departamento insular, dejando destrozos y a muchos compatriotas sin vivienda. Quedar sin ella es una de las peores calamidades que pueda sufrir un ser humano porque no importa lo lujosa o sencilla, grande o pequeña; tu casa es tu castillo. No solo es donde te resguardas y obtienes cobijo, es el lugar que contiene a los tuyos y a tus cosas más valiosos, tus recuerdos, lo que sientes que debe estar a tu lado, lo obtenido y lo obsequiado, es el templo de tus aspiraciones y logros, es parte de tu “hogar”, una bella palabra que viene del latín “focus” que significa fuego, lo que nos da calor a todos, lo que congrega, da luz y aliento para seguir.
El archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, más por cosas del azar histórico que por merecimiento de la Colombia continental, terminó siendo colombiano, y a pesar de que solemos olvidarnos que también son Colombia, ellos, de la distancia y en ocasiones del olvido, han sido más fieles a la nacionalidad colombiana que muchos otros.
Simón Bolívar, el más adelantado en el tiempo de todos los colombianos, siempre entendió su valor, estuvo en las islas y las islas estuvieron con él. Desde allí se apoyó nuestra independencia y ha sido territorio estéril para quienes han querido que deje de ser parte de Colombia. A principios del siglo pasado, dos emisarios del presidente Roosevelt de EE.UU., intentaron convencer a los isleños que apoyaran la independencia de Panamá, pero a diferencia de los numerosos tonos de azul de sus aguas, su identidad de colombianos no tiene matices, son colombianos y punto, y nunca apoyaron dicha causa.
Estamos a pocos días de la Navidad, la fiesta principal del año, en donde se celebra con los nuestros, el nacimiento del que hace que nazcamos todos los días; e intentamos expresar la gratitud de tenerlos con algún “presente”. En esta ocasión la situación sanitaria impedirá que estemos juntos como antes, pero la distancia es solo física y no espiritual, y quería proponer a quienes puedan, hacer lo mismo con nuestros hermanos que siempre ven el mar. A pesar de la distancia, ¿qué mejor regalo de Navidad que una donación para ayudar a los que son más colombianos que nosotros? Muchas instituciones están recolectando ayudas, y cualquiera de ellas puede ser útil, pero quería sugerir a quienes quieran aportar algo, a “Antioquia Presente”, que además de tener un bello nombre, es una institución seria que nos ha representado más que bien durante casi 4 décadas y que como pocas, tiene la experiencia de saber hacer más eficiente la ayuda de la gente buena. Cuenta de ahorros Bancolombia número 1017 500 1162 a nombre de Antioquia Presente, NIT 8909847831. No importa la cantidad, esta es una de las mejores oportunidades para que ellos sientan que son nuestras islas y no un naufragio.