Antes de atravesar el Rubicón, Julio César eligió a Ravena para establecer su cuartel general. Este territorio, antes habitado por los etruscos, umbros y celtas, probó ser el lugar perfecto para preparar sus ejércitos por estar rodeado de pantanos de difícil acceso.
Entre los años 395-423 d. C. el emperador Honorio instaló en Ravena la corte imperial. Su hermana Gala Placidia convirtió la ciudad en un importante centro cultural y artístico de la era cristiana del Imperio Romano.
Tras la caída del Imperio la ciudad fue controlada por menos de 100 años por los hunos y los ostrogodos, mas en el 540 Belisario logró reconquistarla y Ravena pasó a formar parte del Imperio bizantino.
Larga, importante e intrigante ha sido la historia de esta hermosa ciudad...