Todos se dan por ganadores, pero algunos no son más que cadáveres políticos andantes, especialmente por la siniestra. Cacarean que lograron colocar un huevito aquí y allá aunque no engañan a nadie. Los perdedores pueden tomarse el resultado de los comicios del domingo como una suerte de macrosondeo a pesar de que tienen muy complicado remontar el vuelo. Es cierto que la participación ha sido inferior al 50 %, pero es bastante improbable que supere el 55 % en las presidenciales si nos atenemos a los antecedentes.
Pero vayamos por partes. Por muchas vueltas que se quieran dar, la derecha es la gran vencedora de las primeras elecciones en medio siglo sin la amenaza del terrorismo “farcxista”. Uribe ha arrasado como el senador más votado de la historia...