Así están las cosas, un secretario de Seguridad que se tiene que quedar quieto sin buscar salidas a los conflictos que se presentan en la ciudad.
Conozco a Gustavo Villegas Restrepo, conozco a su familia desde hace muchos años, desde cuando su padre, Luis Alberto Villegas, jugaba béisbol lo admiré como deportista, como profesional y como persona de bien. Lo mismo que a su madre, Beatriz Restrepo, a quien traté y supe de sus virtudes y persona de bien desde nuestra niñez cuando pasábamos vacaciones en Rionegro.
Gustavo no podía ser inferior a sus ancestros y no lo es, como para favorecer a bandas delincuenciales y a sus integrantes.
El secretario de Seguridad de Medellín se tiene que enfrentar a situaciones de la mayor dificultad. Tiene que proteger...