Estación Uno tras de Otro, donde se produce una cadena en la que un enlace que se pega con el siguiente, como cuando se crea un anillo de carbono o se baila la conga o se une un círculo con otro o con un cuadrado que entra en un triángulo, creando así un efecto de orfebrería. O si se quiere, una tela de araña en la que cada punto de apoyo es necesario para crear el próximo hilo. Claro que también hay casos donde ir detrás de otro antes que una solución es un estorbo, un frenar o chocarse y, entonces, el asunto ya no es una cadena sino un enredo, un atosigue y, en el más común de los casos, un mero estar haciendo sin que nada resulte siendo efectivo, pues en ese desarrollo ya no hay cadena sino intromisiones, pegotes, malas prácticas y un ya...