Quisiéramos detenerlo para hacer más, para lograr que los años fuesen más pausados, para no andar siempre a punto de desfallecer porque no alcanza para cumplir citas y rituales, en “Alicia en el país de las maravillas” el conejo va veloz porque llegará tarde y el personaje Tiempo hace que sean las seis de la tarde eternamente y condena por siempre al Sombrerero y a la Liebre de marzo a tomar el té a esa hora, la hiperconectividad contemporánea impide que perdamos cualquier segundo, dicen que el verdadero lujo es el tiempo, pero este resulta insuficiente para ver a los amigos, estar con la familia, responder y clasificar los correos que inundan los buzones, atender las llamadas, oír y responder los grupos de whatsapp de excompañeros, compañeros,...