A nadie le gustan los mandamientos y más si son prohibiciones, como no matar, no mentir, no robar. Y con razón, pues se trata más de lo que tengo que hacer o debo hacer que de lo que tengo que evitar o debo evitar. Si digo la verdad, no miento.
Mandamiento, orden o precepto de un superior a un inferior, es algo que se me impone desde fuera o algo que nace espontáneamente de la realidad. Conozco los diez mandamientos, de los cuales los dos primeros en realidad son tres, pues amarme a mí mismo es el punto de referencia de mi amor al prójimo, que es el segundo, siendo el primero amar a Dios sobre todas las cosas.
Es impresionante que Jesús presente un solo mandamiento, nuevo, el de amarnos los unos a los otros como él nos ha amado. Es uno solo,...