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Cada año los católicos reviven el ciclo misterioso de la Semana Santa. El dolor de los últimos momentos de Jesús que se enfrenta a una muerte anunciada en la tierra mientras está rodeado de personas que representan todo el abanico posible de sentimientos humanos desde el amor y la generosidad hasta el miedo, el odio y la traición. Luego viene la crucifixión que termina con su materialidad y trae con ella, para quienes no lo ven aún en su dimensión espiritual: dolor, angustia, miedo, vacío, soledad y tristeza. Finalmente llega la buena nueva, la noticia de la resurrección: la verdadera esencia de la fe católica que llena al mundo de esperanza y alegría.
Esta pandemia quizás representa hoy también un ciclo de muerte y resurrección que, si se vive a conciencia, existe la alternativa de pasar del desconcierto, el miedo y la frustración, resultado de lo incierto y el confinamiento, a una importante reflexión sobre quiénes somos realmente y qué estamos haciendo con nuestra vida y nuestro legado generacional.
Mary Gates, madre de Bill Gates, expresa en un discurso: “Cada uno de nosotros debe empezar por desarrollar su propia definición de éxito, así, cuando tenemos unas expectativas especificas sobre nosotros mismos aumentamos la posibilidad de estar al nivel de ellas. Al final, no es lo que obtienes o lo que entregas. Es aquello en lo que te conviertes. “La coyuntura del coronavirus impone una redefinición de aquello que consideramos éxito para cada uno de nosotros como individuo, como sociedad y como empresa. El encierro hoy permite reflexiones profundas para enderezar caminos y encuentros con la verdad y la alegría.
Existe un peligro: que el tiempo sea corto. “Una vez superado el miedo desaparecerá también la posibilidad de tomar conciencia”, expresa Paolo Giordano, autor italiano licenciado en física teórica, quien está generando ilustradas y retadoras conversaciones sobre esta situación histórica. Hoy estamos unidos por un temor común que ha impuesto conversaciones sentidas sobre el ser, el otro, la equidad, el bienestar, el medio ambiente. Hoy son héroes aquellos que están detrás de los necesidades y derechos fundamentales. Hoy aparecen grandes empresas actuando desde el capitalismo consciente y un gobierno guiando y protegiendo a los colombianos con el corazón en las prioridades correctas y la prudencia y el equilibrio en el actuar.
Atrás quedó la insensata polarización, ¿qué sentido se le ve hoy? Atrás quedarán las personas que acumulan en los mercados sin pensar en el otro, atrás quedarán los líderes que están actuando desde el oportunismo y el ego, atrás quedarán las empresas no solidarias hasta el límite de sus capacidades. ¿Y por qué atrás? Pues porque la sociedad está observando, tomando nota, cambiando las preguntas y las expectativas.
Hoy estamos presentes en las conversaciones, se mira a los ojos con empatía y sorpresa porque quizás no habíamos vuelto a mirar ni si quiera a nuestros propios seres; no se oye, se escucha y se siente; se lee y conversa haciendo uso incluso de palabras que, parecía, habían desaparecido del vocabulario. Hoy, también la naturaleza, ha recuperado su imponente presencia.
Debemos prepararnos para renacer en una nueva sociedad el día que se abran las puertas de nuestros hogares. ¡Felices pascuas!.