No necesita ser un gran ingeniero, un desarrollador de software o venir de un futuro distante para interactuar con tecnología de primera. Varias de las acciones cotidianas que realiza a diario ya están permeadas por ella, o por lo menos a la distancia de una compra rápida. Por ejemplo, un par de luces que se consiguen en Homecenter por 60.000 pesos responden a sencillos comandos para cambiar la intensidad de la luz, el color, encender o apagar desde el celular, o incluso con su propia voz, explica Mateo Ardila, socio de la empresa especializada IOTech S.A.S.
Estos avances son posibles gracias a la combinación de dos tecnologías: el Internet de las cosas (IOT) y la Inteligencia Artificial (IA). El primero, explica David Giraldo, ingeniero mecatrónico,...