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El viaje del covid-19 dentro del cuerpo

El nuevo virus respiratorio es similar al Sars-coV que atacó hace 13 años. Esto se sabe sobre la ruta que hace.

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El viaje del covid-19 dentro del cuerpo
Por helena cortés gómez | Publicado el 24 de marzo de 2020

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No todos los virus tienen afinidad por los mismos organismos o células. El Sars-CoV-2, un nuevo virus que está presente en humanos hace tres meses y produce la enfermedad covid-19, es de tipo respiratorio. La sigla del nombre del virus da la clave; significa síndrome respiratorio severo coronavirus 2. Este entra por vía respiratoria y se adhiere a las células que recubren todo el aparato respiratorio: los bronquios y los alvéolos pulmonares. Lo hace por la nariz, la boca o incluso los ojos, a través de pequeñas gotículas respiratorias como las que se generan cuando una persona infectada tose o estornuda. Una vez adentro, ataca a las células de este sistema.

En promedio, una persona tarda de cinco a seis días en mostrar síntomas después de infectarse. Sin embargo, algunas personas que son portadoras del virus permanecen asintomáticas, lo que significa que no muestran ningún signo de la enfermedad. El virus, a medida que se replica, también empieza a diseminarse, cuenta el médico inmunólogo de la Facultad de medicina de la UdeA Luis Fernando García. Es decir, se replica por todo el organismo, pero el órgano de choque continúa siendo el aparato respiratorio, sus células.

El nuevo virus tiene una cápsula, una envoltura que está hecha principalmente de lípidos y algunas proteínas estructurales que se ven bajo el microscopio electrónico como espículas; por eso su forma se asemeja a una corona. La punta de esas espículas es lo que le permite al virus adherirse a la célula y es lo que reconoce el sistema inmune. García dice que por esto es clave que se haga investigación científica local lo antes posible. Esto para resolver preguntas como porqué parece afectar más a los mayores que a los niños y si será igual en Colombia.

El sistema inmune humano, el que le permite defenderse de amenazas, no lo conocía hasta hace tres meses y por eso toda la población es susceptible. El 11 de marzo, el jefe de la OMS caracterizó a covid-19 como una pandemia y expresó su preocupación por los “alarmantes niveles de propagación y gravedad, y por los alarmantes niveles de inacción de algunos gobiernos”. En cinco días una persona contagiada que no se aisle puede infectar a 2,5 y 30 días después serían 406 personas infectadas. La forma de estimar este contagio se mide a través del R0, la estimación matemática que está detrás de la dispersión de enfermedades. Es su contagio exponencial lo que tiene en alerta a los encargados de la salud pública. Y como han mostrado las cifras epidemiológicas en China, el riesgo mayor lo vive la población que supera los sesenta años. “Su sistema inmune tiene alteraciones normales de la edad, por lo que no responde tan efectivamente como lo hace una persona joven, o responde pero la respuesta no es la adecuada y ahí se producen las complicaciones”, agrega García.

Todos los virus se replican intracelularmente, a diferencia de lo que ocurre con otros microorganismos como las bacterias que pueden replicarse por fuera de la célula. Necesitan un hospedero (ver Glosario). Ellos no se replican si no están dentro de la célula. Estos virus ingresan a la célula para comandarla para que produzca ADN con el fin de hacerla producir las proteínas del virus. En ese momento la célula deja de producir lo que ella necesita y empieza a fabricar lo que el virus requiere para replicarse. A medida que lo hace la célula va muriendo y se vuelve como un saco lleno de virus, que eventualmente termina liberando las réplicas que van a infectar nuevas células y se van a regar por el organismo.

Tos, fiebre, neumonía

La cantidad de estudios científicos realizados en tres meses para entender el nuevo virus que surgió en Wuhan superan los 40.000, según la base de datos Pubmed. Uno de ellos, publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) el 7 de febrero, en el que la muestra fueron 138 pacientes infectados, mostró que los síntomas más comunes son la fiebre, fatiga y tos seca. Un tercio de los pacientes también informó de dolor muscular y dificultad para respirar, mientras que alrededor del 10 por ciento tenía síntomas atípicos, como diarrea y náuseas.

De acuerdo con los investigadores, la edad media de los pacientes está entre 49 y 56 años y los casos en niños han sido raros. Aunque la mayoría de los casos parecían ser leves, todos los pacientes desarrollaron neumonía, según otra publicación en JAMA del 5 de febrero de 2020.

Alrededor de un tercio de los pacientes que estuvieron en el Hospital Zhongnan de la Universidad de Wuhan desarrolló posteriormente graves dificultades respiratorias, que requirieron tratamiento en la unidad de cuidados intensivos. Los enfermos graves eran mayores y tenían otras condiciones subyacentes como diabetes e hipertensión.

Seis de los 138 pacientes murieron, cifra que equivale a una tasa de letalidad del 4,3 %, que es superior a las estimaciones de otras partes de China. Hasta ahora, menos del 2% del total de personas infectadas han muerto a causa del virus, pero esa cifra podría cambiar dependiendo de las medidas de salud pública que se tomen.

Según JAMA, en promedio, las personas se quedaron sin aliento a los cinco días de la aparición de sus síntomas. Se observaron graves problemas respiratorios en unos ocho días. En este estudio no se encuentra una línea de tiempo para cuando ocurrieron las muertes.

Sin embargo, un estudio anterior publicado en el Journal of Medical Virology el 29 de enero dice que, en promedio, las personas que murieron lo hicieron en un plazo de 14 días desde el inicio de la enfermedad.

Otro trabajo publicado el 24 de enero en la revista médica The Lancet encontró lo que llamó una “tormenta de citoquinas” en pacientes infectados que estaban gravemente enfermos. Esta sería una reacción inmunológica grave en la que el cuerpo produce células inmunes y proteínas que pueden destruir otros órganos.

El trabajo que registra The New England Journal of Medicine, en un estudio publicado el 31 de enero, también ofreció una mirada a la forma en que la infección por coronavirus afecta al cuerpo con el tiempo.

El estudio examinó los datos médicos de un hombre de 35 años, el primer caso de infección en los Estados Unidos. El primer síntoma fue una tos seca, seguida de fiebre. Al tercer día de enfermedad, informó de náuseas y vómitos seguidos de diarrea y malestar abdominal al sexto día. Para el noveno día, había desarrollado neumonía y dificultad para respirar. Al duodécimo día, su condición había mejorado y su fiebre estaba bajando. Sin embargo, desarrolló goteo nasal. El día 14, estaba asintomático excepto por una leve tos.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, dijo en rueda de prensa el 24 de febrero que las estadísticas de China sugieren que el tiempo de recuperación de las personas con una enfermedad leve es de unas dos semanas. Los pacientes con enfermedades graves o críticas pueden tardar entre tres y seis semanas en recuperarse. El 4 de marzo, Tedros advirtió que la escasez mundial y el aumento de los precios de los equipos de protección estaban comprometiendo la capacidad de los países para responder a la epidemia e hizo un llamamiento a las empresas y gobiernos para que aumenten la producción en un 40 por ciento.

El viaje del virus se renueva en otros hospederos, así que usted puede ayudar a cortar la transmisión al conocer más al virus. El agua y jabón lo inactivan de su piel, lávese las manos con frecuencia, no se exceda en adquirir recursos que otros pueden necesitar y limite el contacto por un tiempo. La cuarentena busca protegernos a todos.

Infográfico
en definitiva

Todo el tiempo se está en contacto con microorganismos y toxinas. El sistema inmune tiene la clave de cómo el cuerpo reconoce lo propio de lo no propio. El nuevo virus hace parte de eso.

Si quiere más información:

Helena Cortés Gómez

Periodista, científica frustrada, errante y enamorada de los perros. Eterna aprendiz.


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