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Si su amigo no entendió el chat, quizá explicó mal

Comunicarse es una destreza que requiere de práctica, y tiene sus retos en la virtualidad. Siga estos consejos de expertos para ser más claro.

  • ilustración sstock
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12 de marzo de 2021
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Desde que un bebé nace se está comunicando, aunque no use las palabras: con su llanto o su mirada le hace entender a su madre que tiene hambre o que se siente incómodo. Luego, cuando ese niño crece aprende a hablar y a manifestar sus necesidades, y así continúa durante su vida relacionándose con las personas que lo rodean.

Sin embargo, una cosa es aprender a hablar y otra diferente es comunicarse, especialmente en el ámbito digital, Esta última “implica transmitir una idea de manera clara, con un objetivo. Hablar solo es emitir sonidos”, explica el psicólogo Santiago Gualteros.

Las diferencias

Para José Luis Vahos, docente de la Facultad de Comunicación Social y periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana, hablar como tal es una actividad ligada a los seres vivos y que lo hacen también a manera de supervivencia desde el primer momento en el que existen. Por ejemplo, el bebé cuando llora está manifestando a su cuidador que requiere de atención y es él quien debe aprender a leer esos signos e interpretarlos. De esa persona es que los niños comienzan a aprender cómo deben comportarse, hablar, etc.

En esto concuerda el psicólogo Ricardo Andrade, para él aprender a hablar se hace desde pequeños, imitando lo que otros hacen, pero comunicar es algo que va más allá, “es una acción intencional con una simbolización cargada de gestos, miradas que tienen un objetivo en específico”. Un ejemplo se da desde la infancia y puede ocurrir en cualquier etapa de la vida, y es cuando alguien intenta con argumentos y miradas lograr expresarle al otro lo que siente, teniendo una intención, ya sea persuadirlo, que sepa cómo se siente el otro o que se pueda poner en su lugar. ¿Alguna vez en la adolescencia le pasó que quería ir a una fiesta y su mamá no lo dejaba? Su objetivo era claro, obtener el permiso, pero tal vez las acciones para lograrlo no fueron lo suficientemente convincentes.

Justamente en esto radica la importancia de aprender a comunicar. “Como especie esto nos ayuda a llegar tan lejos porque conforma la cultura y ayuda a cooperar con los otros. Desde marzo del año pasado nos pusimos de acuerdo para confinarnos y luchar contra la pandemia, esto solo se logra comunicándonos como humanidad, teniendo en cuenta que somos aproximadamente más de 7.7000 millones de personas, el poder de la comunicación es más grande de lo que creemos”, explica Gualteros.

Se debe tener en cuenta que la comunicación cambia de acuerdo al lugar, las costumbres y el idioma, igual sucede con las conversaciones que sostiene por medio de WhatsApp por ejemplo, “Esto hace que sea difícil tener una comunicación inequívoca porque lo que acá puede tener un significado positivo, en otro lugar puede que no sea así, por esto comunicarse es un acto de fe, porque yo expreso algo pero no depende de mí que el otro pueda entenderlo”, expresa Vahos.

Comunicar y hablar son actos diferentes pero necesarios a la hora de socializar con el otro,. Y en la virtualidad se vuelve, aún más, todo un reto, porque se pierden las posibilidades de leer, por ejemplo, los gestos.

A continuación unos consejos para la comunicación en épocas de virtualidad

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