<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Tatuajes, más que una marca en la piel

  • Tatuajes, más que una marca en la piel
  • FOTOS sstock
    FOTOS sstock
Por Elena Escobar | Publicado el 15 de octubre de 2019
Infografía
Tatuajes, más que una marca en la piel
4,6%

se espera que crezca

el mercado del tatuaje al cierre de este año en Estados Unidos.

$1.700

millones de dólares generó la industria del tatuaje en Estados Unidos, una de las más organizadas

del mundo.

$190

millones de dólares anuales movió el negocio del tatuaje en Colombia en 2017, según datos de Ibis World y Global Tattoo

A los 15 años se tatuó por primera vez. Lo tenía todo claro: qué quería, cómo lo quería y dónde lo quería. Su mamá la acompañó a hacérselo y aprovechó también para tatuarse. Marcela Arango, que ahora tiene 25, es historiadora y visita el estudio una vez al año. Cada una de sus 16 marcas de la piel representa algo diferente.

Sabe que tatuarse es una decisión de vida: “No es solo ponerse tinta en la piel. Es querer que en tu cuerpo siempre haya una huella visible”, dice.

Unos lo consideran estilo de vida. Otros, una “manera de hacer catarsis, embellecer su cuerpo o simplemente recordar algo”, explica José Machado Serna, artista de esta práctica en Perla Negra Tattoo.

La historia de este ejercicio muestra que tiene múltiples usos y significados, según el lugar y la cultura.

Marcas con historia

Gustavo Muñoz, profesor de Antropología en la Escuela de Ciencias Sociales de la UPB, explica que los tatuajes han acompañado a la humanidad por siglos.

Comenta que se han encontrado tatuajes de por lo menos 5.000 años. En las culturas ancestrales han tenido una carga simbólica, mítica, religiosa y funcional, como los griegos y egipcios, que utilizaban tinta para marcar los estratos sociales.

Esto influyó en el posterior estigma que recayó sobre los tatuajes. El docente explica que se han encontrado herramientas para hacerlos desde hace 3.000 años: una punta afilada de madera con la que hacían incisiones en la piel de los criminales para aplicarle pigmentos.

Señala que esto se debió a que se consideraba el cuerpo como la cárcel del alma. “Lo corporal pasó a lo espiritual. Lo que hizo que las marcas en la piel se dejaran de ver como signos de perfección”.

A principios del siglo XIX, comenta Muñoz, se deja de considerar el cuerpo como la cárcel del alma. Comienza a ser visto como un medio de expresión estético. “Ya no se ven como amuletos, ni se les atribuyen sobrenaturalidad, sino una fuerza de memoria, identidad y celebración”, explica.

En sociedad

La naturaleza y significado de los tatuajes depende, indica el profesor Muñoz, de la cultura en la que se practiquen. Mientras que en el mundo se estigmatizan cada vez menos, en Japón todavía son vistos de manera negativa (ver informe anexo).

Hoy se considera que puede ser un arte y está en su mejor momento. El artista español Joaquín Ganga, quien ha tatuado a estrellas como Drake o Chris Brown, exhibió la semana pasada un tatuaje hiperrealista de Dalí sobre piel sintética, de 195 x 135 centímetros.

Futbolistas, cantantes o actores han influido para que sea una tendencia contemporánea. Ibis World, firma norteamericana experta en investigación de mercados, señala que el del tatuaje tendrá un crecimiento sostenido hasta el 2005 (ver recuadro).

La modelo Kendall Jenner acaba de hacerse un tatuaje nada convencional: la palabra ‘meow’ (’miau’) en la cara interna del labio. Paris Jackson, además de ser la hija del Rey del Pop, es famosa por sus más de 50 grabados. El más reciente va desde su hombro hasta el codo, y en él se ven los símbolos que representan a cada miembro de la banda que usaron para promocionar su cuarto álbum, Led Zeppelin IV de 1971.

Aunque cada vez son de más uso, todavía no son completamente aceptados. Marcela Arango ha sentido las miradas cuando lleva vestido y los tatuajes quedan expuestos.

“Me he encontrado tanto con miradas escandalizadas como de admiración”, anota. Una vez salió con un hombre que estaba completamente tatuado y sintió que, a su alrededor, “algunos padres les decían a sus hijos lo terribles que éramos”.

A Marcela y su acompañante solo les causó risa, quizá porque aún los tatuajes siguen siendo un tema tabú.

Contexto de la Noticia

informe los grabados en la cultura japonesa

· La tradición de los irezumi (tatuaje, en japonés) se puede rastrear hasta 5.000 años antes de Cristo. Alrededor del siglo VIII, empezaron a utilizar las marcas de la piel como una forma de tortura, castigo para los criminales. En el siglo XVIII se adopta la práctica por parte de los yazuka, bandas criminales. Es por esto que en Japón todavía se asocia los tatuajes con la violencia. Mana Izumi le contó al Japan Times este año que cuando se hizo su primer tatuaje, a los 18 años, su mamá rompió en lágrimas y alcanzó a pensar que su papá la iba a matar. “No creo que la mayoría de personas sigan pensando que es “sucio” tatuarse, pero la consciencia colectiva aún continúa”.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección