Con más de 500 años de presencia en el país, la iglesia católica ha logrado extenderse por todo el territorio. Les contamos cuántos servidores tiene para hacer su tarea.
La Catedral Metropolitana, sede del arzobispo de Medellín. FOTO
Julio César Herrera
Por Ferney Arias Jiménez
La llegada de la iglesia católica, apostólica y romana a Colombia se remonta al siglo 16 con el arribo de los conquistadores españoles. Según el relato histórico de la Arquidiócesis de Medellín con ellos se estableció la primera diócesis que existió en América del Sur: Santa María la Antigua del Darién, cuyo primer obispo fue fray Juan de Quevedo Villegas.
Los registros señalan que después de esta primera diócesis, y tras el desalojo de Santa María, hacia 1524, el territorio Antioqueño quedó repartido en tres diócesis: el norte perteneció a la de Cartagena, creada en 1534; el centro y el sur a la de Popayán, creada en 1546, y el oriente a la de Santa Fe de Bogotá, creada en 1562.
En 1803 se fundó el obispado para Antioquia...