Chocó nos necesita: no hay nevera para almacenar sangre en el hospital que atiende a heridos del terremoto
El Hospital San Francisco de Asís, único centro público de mediana complejidad del departamento, opera con una sobreocupación del 245% mientras recibe pacientes de varios municipios afectados por el sismo. Sin un banco de sangre funcional, las unidades llegan desde otras ciudades y deben transfundirse de inmediato, lo que reduce la capacidad de respuesta ante una emergencia que sigue creciendo.
Periodista y magíster en Periodismo de la Universidad del Rosario.
Entre las múltiples urgencias que enfrenta el departamento de Chocó tras el terremoto de magnitud 7.4 de este lunes 10 de agosto, hay una que resume la fragilidad de su sistema de salud: el hospital que concentra la atención de los heridos no tiene una nevera para almacenar sangre.
En el Hospital San Francisco de Asís, en Quibdó, no existe actualmente un banco de sangre funcional porque falta el equipo de refrigeración indispensable para conservar las unidades y los hemoderivados. En una emergencia con múltiples pacientes traumatizados, esa carencia significa que la sangre no puede permanecer disponible para una transfusión urgente; debe llegar desde otras ciudades y utilizarse inmediatamente.
“Sin esta nevera no se puede almacenar sangre para transfusiones urgentes. Desde las grandes ciudades se están recibiendo las unidades de sangre que se requieren y se transfunden de una vez”, explicó a El Colombiano el médico Cristian Maturana.
El equipo requerido es una nevera especializada para banco de sangre que permita mantener las unidades bajo las condiciones de temperatura y seguridad exigidas por los protocolos médicos. Sin ella, el hospital pierde una herramienta básica para responder ante cirugías de emergencia, hemorragias severas y complicaciones derivadas de los traumatismos que ha dejado el sismo.
La situación ocurre en el mismo hospital que este martes reportó una sobreocupación del 245.2% en el servicio de urgencias. El agente interventor de la institución, Ovidio Garrido, informó que el centro asistencial atiende 76 pacientes cuando su capacidad es muy inferior y que la Unidad de Cuidados Intensivos ya tiene ocupadas sus nueve camas disponibles.
El San Francisco de Asís es el único hospital público de mediana complejidad del departamento y, tras los daños sufridos por otros centros asistenciales de Quibdó y la reducción de servicios en la red privada, terminó recibiendo prácticamente toda la demanda hospitalaria de la región.
Hasta allí han llegado pacientes provenientes de municipios como Istmina y Nóvita, además de los lesionados atendidos inicialmente en zonas cercanas al epicentro del terremoto. En el área de trauma permanecen personas con fracturas múltiples, lesiones ortopédicas y otras complicaciones derivadas del colapso de estructuras.
Durante las primeras 48 horas de la emergencia, al menos 33 pacientes fueron evacuados hacia Antioquia. Veinte de ellos fueron trasladados el primer día en un avión presidencial y los demás fueron remitidos posteriormente por presentar fracturas complejas que requerían manejo especializado.
Para reforzar la atención, han arribado especialistas desde el interior del país, entre ellos ortopedistas, cirujanos, intensivistas y pediatras. Sin embargo, el principal obstáculo ya no es únicamente el recurso humano, sino la capacidad física y logística del hospital.
Además de la nevera para banco de sangre, el centro asistencial necesita con urgencia sillas de ruedas para pacientes fracturados, tanto pediátricas como para adultos. Aunque han llegado algunas donaciones, la cantidad sigue siendo insuficiente frente al número de lesionados que continúan ingresando.
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El inventario de necesidades incluye también compresas estériles, gasas, suturas, reactivos de laboratorio, hemoderivados y más camas y camillas para ampliar la capacidad de atención inmediata.
La ausencia de una nevera para almacenar sangre puede parecer un detalle técnico frente a la magnitud del terremoto, pero en medicina de emergencias es una diferencia crítica. Un banco de sangre permite disponer de unidades compatibles en cualquier momento, responder a hemorragias masivas y sostener procedimientos quirúrgicos sin depender de que un envío llegue desde otra ciudad.
El futbolista Jhon Arias y su esposa, a través de su Fundación, han sido algunos de los principales respondientes para movilizar donaciones, especialmente médicas, al departamento. Desde el primer día, enviaron un avión con seis profesionales de la salud más insumos, y facilitaron el martes otro vuelo con donaciones.
Este miércoles se desplazará un tercer avión con ayudas y el jueves en la noche saldrá desde Bogotá un camión con al menos 20 toneladas de donaciones de organizaciones y ciudadanos. El delantero chocoano ha puesto a disposición la facilitación del transporte de la nevera para el banco de sangre una vez se cuente con ella.
Si puede donar o tiene información para adquirir la nevera de banco de sangre, se puede comunicar al WhatsApp (+57) 313 6982755.