Colombia

Petro apareció en Córdoba con un discurso desencajado sobre las mujeres, el paramilitarismo y la segunda vuelta

Durante un evento oficial sobre entrega de tierras, el presidente Gustavo Petro vinculó a sectores políticos con el paramilitarismo, cuestionó, sin mencionar su nombre, al candidato que enfrenta al petrismo en segunda vuelta y afirmó que algunos terratenientes trataban a las mujeres “como si fueran vacas”.

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hace 1 hora

Ante cerca de dos mil asistentes reunidos en la capital cordobesa, el presidente Gustavo Petro apareció en tarima con un discurso cargado de referencias electorales, ataques a la oposición y alusiones al conflicto armado. Todo ello a menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial y apenas horas después de que el Consejo de Estado le ordenara abstenerse de participar en la campaña política.

La escena tenía un simbolismo particular. Córdoba ha sido uno de los territorios donde el Gobierno ha concentrado buena parte de su discurso sobre la redistribución de la tierra. Allí, rodeado de campesinos y beneficiarios de programas agrarios, el mandatario presentó un balance de su gestión. Pero incluso en ese terreno favorable apareció una admisión que pasó casi desapercibida en medio de la controversia posterior: la meta de entregar 100.000 hectáreas en el departamento no se cumplió.

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Según reconoció el propio presidente, la cifra alcanzada ronda las 50.000 hectáreas. La discusión sobre la tierra, sin embargo, duró poco porque Petro comenzó a referirse al escenario electoral y a quien enfrentará al petrismo en la segunda vuelta. Sin mencionar inicialmente su nombre, habló del “jovencillo de Miami”, una expresión que repitió varias veces durante la intervención y que después acompañó con calificativos como “mequetrefe”.

Desde la tarima, Petro mezcló la disputa electoral con referencias al paramilitarismo, a la violencia que golpeó la región durante décadas y a los sectores que, según él, representan un eventual retroceso para el país.

Sin embargo, fueron unas palabras sobre las mujeres las que desataron críticas de distintos sectores por considerarlas ofensivas y estigmatizantes. Petro aseguró que ciertos sectores terratenientes de Córdoba mantenían estrechos vínculos con los grupos paramilitares que operaron en la región. El jefe de Estado afirmó que algunos terratenientes “entregaban sus hijas” a jefes paramilitares y cuestionó las dinámicas sociales que, según él, caracterizaron a las élites regionales durante los años de mayor violencia.

Además, el mandatario sostuvo que algunos propietarios rurales “se acostumbraron a tratar a las mujeres como si fueran las vacas”, una comparación que rápidamente generó rechazo en redes sociales y críticas de sectores políticos y ciudadanos que consideraron las expresiones irrespetuosas hacia las mujeres de Córdoba.

Los cuestionamientos también surgieron porque las declaraciones se produjeron en medio de la campaña presidencial y durante un evento transmitido por canales oficiales. Para sectores de oposición, el discurso mezcló referencias históricas al conflicto armado con mensajes de alto contenido político dirigidos contra quienes respaldan candidaturas contrarias al proyecto del Gobierno.

En Córdoba todavía persiste el impacto de las inundaciones que afectaron a más de veinte municipios durante el primer trimestre del año y que dejaron cerca de 220.000 damnificados. Incluso, al gobernador del departamento, Erasmo Zuleta, le llamó la atención que el mandatario no dedicara una parte sustancial de su intervención a ese asunto ni anunciara nuevas medidas para enfrentar las consecuencias de la emergencia.

Durante la misma intervención, Petro insistió en que la Reforma Agraria busca desmontar estructuras históricas de concentración de la tierra y devolver oportunidades a comunidades campesinas afectadas por décadas de violencia. Según el mandatario, la transformación del campo colombiano pasa por enfrentar los legados del paramilitarismo y de los modelos económicos que, en su criterio, favorecieron el despojo y la exclusión rural.

La controversia se suma a otras generadas por el discurso pronunciado por el presidente en Córdoba, donde también lanzó críticas contra la oposición y advirtió sobre los riesgos de un eventual cambio de rumbo político en el país. “No podemos devolverle la Casa de Nariño a los espectros de la muerte”, afirmó Petro ante los asistentes, en una intervención transmitida por los canales oficiales de la Presidencia de la República.

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El mandatario también apeló a la memoria del conflicto armado para pedir a los ciudadanos que reflexionen su voto. Durante su discurso sostuvo que sería “triste” que Colombia eligiera nuevamente a quienes, según sus palabras, representan el paramilitarismo y recordó episodios de violencia ocurridos en distintas regiones del país.

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Petro también destacó los resultados obtenidos por el petrismo en Córdoba durante la primera vuelta presidencial. Aseguró que su proyecto político derrotó “dos a uno” a la candidatura rival en ese departamento, una afirmación que coincide con la amplia votación obtenida allí por Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico.

Además, denunció que existen intereses extranjeros intentando influir en la campaña presidencial colombiana. Sin presentar pruebas concretas, sostuvo que recursos provenientes del exterior estarían siendo utilizados para comprar votos y financiar sectores políticos adversos a su Gobierno.

Las declaraciones incluyeron críticas a figuras de la política estadounidense, entre ellas el presidente Donald Trump y el senador Marco Rubio. Petro rechazó lo que calificó como presiones internacionales sobre Colombia y respondió a su reciente inclusión en la lista OFAC de Estados Unidos, conocida popularmente como la Lista Clinton.

“Me pueden meter mil veces a la lista OFAC, pero no bajaré la voz”, afirmó el mandatario, quien también cuestionó lo que considera una injerencia política desde Miami en la elección colombiana.

Las declaraciones del presidente adquieren especial relevancia porque se produjeron después de una decisión del Consejo de Estado que le prohibió intervenir en la campaña electoral.

La medida, adoptada mediante una ponencia del magistrado Omar Joaquín Barreto Suárez, concluyó que Petro habría vulnerado las restricciones establecidas en la Ley de Garantías al realizar publicaciones de contenido electoral a través de sus redes sociales y otros canales oficiales.

El alto tribunal recordó que la comunicación institucional del Estado debe tener fines informativos y pedagógicos, y que no puede utilizarse para favorecer o afectar candidaturas, partidos o movimientos políticos.

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La restricción cobija no solo los discursos públicos del mandatario, sino también las transmisiones realizadas por medios estatales, plataformas digitales oficiales y demás herramientas de comunicación de la Presidencia.