Colombia

El plan de Benedetti si Cepeda pierde: así se está acomodando

Desde hace varios días, el ministro del Interior ha tomado distancia del petrismo; quiere ser alcalde de Barranquilla, pero no la tiene fácil.

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Periodista y politólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá. Máster en audio digital y pódcast del Centro de Estudios Superiores Barreira en España. He desempeñado distintos roles en Colmundo Radio, El Tiempo y Noticias RCN. En EL COLOMBIANO cubrí al presidente Gustavo Petro y actualmente soy el editor de Actualidad que abarca temas políticos, judiciales, de salud e internacionales. Cocinero aficionado, melómano y cinéfilo.

Estudié periodismo en la Universidad del Rosario en Bogotá, con mención en Relaciones Internaciones. Fui editora del medio universitario Plaza Capital e hice mis prácticas profesionales en la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo. En el periodismo tengo gusto por temas investigativos, políticos, de denuncias y sobre coyuntura internacional. Apasionada por la lectura, los capuchinos y los atardeceres.

hace 5 horas

En privado, el polémico ministro del Interior, Armando Benedetti, ha hecho referencias a la campaña de Iván Cepeda desde una posición de “se los dije”, en referencia a una posible derrota del petrismo. Al exsenador costeño, quien lideró hace cuatro años la campaña de Gustavo Petro en todo el país, no lo quisieron aceptar oficialmente desde inicios de este año para que apoyara con maquinaria y mermelada la estrategia del Pacto Histórico.

En una entrevista reciente con Red Más Noticias, al ministro de la política le preguntaron por qué nunca llegó a la campaña de Cepeda y respondió: “Yo nunca quise ir allá y quiero que me creas. Nunca quise ir allá, ya me siento viejo para estar corriendo un lado para otro en campañas, en correrías y estar asustado uno de que si se llena la plaza, no se llena la plaza, etcétera (...) Y creo que ellos tampoco querían que yo fuera”, dijo.

Como reveló este diario hace meses, hubo un pedido explícito del presidente Petro para que él y Juliana Guerrero aterrizaran en esa campaña máximo en abril. Nunca sucedió porque Cepeda y su círculo de izquierda pura lo impidieron.

“A pesar de que muchísima gente sí quería que eso sucediera y yo creo que hubiera colaborado muchísimo en esa campaña. Muchísimo”, concluyó el ministro en esa entrevista.

Casi todas sus declaraciones recientes van en línea con dejar el poder el 8 de agosto (como corresponde) y más bien estar pensando en lo que sigue. Benedetti es un “viejo zorro” de la política o, más bien, un gato que cae de pie y ya está buscando alternativas. Según fuentes, ya está organizando a su gente para lanzarse a la alcaldía de Barranquilla, aunque no la tiene fácil, pues reina el clan de los Char.

Una persona enterada de esas movidas le dijo a EL COLOMBIANO que Benedetti quiere capitalizar el voto petrista en la Costa, pero que como a él no lo reconocen como de izquierda radical, está dispuesto a negociar con otros sectores, incluyendo a gente cercana a los Char.

Benedetti es de los pocos escuderos que le quedan a Petro en Palacio y el jefe de Estado lo ha defendido a capa y espada en múltiples polémicas. Primero, se desempeñó como embajador de Colombia en Venezuela entre agosto de 2022 y julio de 2023; luego fue designado posteriormente como representante ante la FAO en Roma, cargo que ocupó de febrero a noviembre de 2024 y que tuvieron que reabrir para él, pues estaba vacante desde hace 20 años.

A su regreso, Benedetti retomó su lugar en el círculo de confianza del presidente, primero como asesor en asuntos legislativos y luego como jefe de gabinete de la Presidencia en febrero de 2025. Poco después, en marzo de ese mismo año, asumió el cargo de Ministro del Interior, consolidando así su poder.

Se peleó con varios del gabinete y ganó todos los rounds: Laura Sarabia, Eduardo Montealegre, Alfredo Saade, entre otros.

Benedetti vs. petrismo

Dentro del mismo Pacto Histórico ya han salido a responder qué pasa si pierde su candidato. El primer llamado de atención lo obtuvieron en primera vuelta, donde finalmente Abelardo de la Espriella terminó ganando, a pesar de que todas las encuestas lo pusieron en segundo lugar.

Es por eso que ya varios de ellos se están moviendo o empezando a matizar su discurso. Uno de ellos es el MinIterior, quien, de manera muy audaz, ya marcó distancia de la narrativa incendiaria que, en cambio, miembros también del Gobierno han expresado.

Por ejemplo, Benedetti discutió con Carlos Carrillo, exdirector de la UNGRD, hoy suspendido por la Procuraduría por presunta participación indebida en política en medio de la campaña electoral.

En medio de una entrevista con la periodista Eva Rey, el exfuncionario aseguró que “el país está profundamente dividido y la mitad del país es petrista y esa mitad del país quiere seguir avanzando, ¿cómo va a reaccionar ese medio país a un tipo que desde el poder, desde la arrogancia, desde la riqueza, desde un viñedo en Florencia, dice que los va a destripar por ser petristas?”.

Pero al ser cuestionado por la periodista sobre una eventual agitación social, Carrillo aseguró que “indudablemente se va a incendiar el país” si gana De la Espriella.

El mensaje que no cayó bien en el despacho de Benedetti, quien en una entrevista posterior con Semana, al ser consultado por estas palabras de Carrillo, dijo que “eso no se hace porque primero hay que respetar la voluntad popular. Si la voluntad popular es nítida y es libre, hay que respetarla. Y todos tenemos que tener esa conciencia como colombianos: hay que respetar la voluntad popular nítida que se dé el próximo 21 de junio”.

No parece estar en la misma sintonía que Petro con su narrativa de fraude. Aunque ambos comparten el lío de estar en la Lista Clinton.

¿Miedo a entrar en la Lista Clinton?

A finales del año pasado, el presidente Gustavo Petro, su esposa, Verónica Alcocer, y su hijo Nicolás Petro fueron incluidos por Estados Unidos en la lista OFAC, que tiene como función imponer sanciones económicas y financieras a personas, empresas, organizaciones y gobiernos que, según las autoridades estadounidenses, están vinculados con actividades como narcotráfico, terrorismo, lavado de dinero o amenazas a la seguridad nacional.

De inmediato, dentro del Gobierno se encendieron las alarmas; ninguno quisiera ingresar en la temida lista. Uno de ellos es Benedetti. Es por eso que ahora se le ve matizando su discurso. No querrá que, de llegar Abelardo al poder, se le señale para ser investigado.

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