<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Desolación y luto en Abriaquí

Una avalancha ocurrida el miércoles en la noche destruyó un campamento minero, dejando hasta ayer doce muertos, nueve heridos y dos desaparecidos.

  • En el campamento destruido por la quebrada Porvenir, en La Antigua, Abriaquí, trabajan 100 mineros. FOTO manuel saldarriaga
    En el campamento destruido por la quebrada Porvenir, en La Antigua, Abriaquí, trabajan 100 mineros. FOTO manuel saldarriaga
Desolación y luto en Abriaquí
"
Publicado el 08 de abril de 2022

La borrasca pasó con tanta furia y rapidez que no dio tiempo de nada en el campamento minero de la vereda La Antigua de Abriaquí. Después, la oscuridad fue total. Caos y desespero.

Por eso no faltó ayer el incrédulo que aún no se imaginara que lo que siempre había sido un hilito de agua fuera capaz de llevarse de tajo la vida de 12 mineros. Otros dos no han aparecido.

Diez más lograron escabullirse a pesar de las heridas y pudieron dar la voz de alerta. En ese campamento, enclavado entre la cordillera, laboraban 100 mineros. Por los azares del destino, cuando la avalancha bajó pasadas las 6:30 de la noche, ya había terminado el turno y quedaban pocos empacando sus mochilas.

El pedido de auxilio se regó en la región y por eso más de 200 habitantes de Abriaquí y el municipio vecino de Frontino emprendieron el camino para apoyar las labores de búsqueda de Eliécer Ortiz y Jesús Cruz, los dos que la quebrada se tragó. Al rescate se unieron 22 rescatistas de la Cruz Roja, la Defensa Civil y Salvamento Minero.

Con palas, picos, machetes y hasta una sierra circular eléctrica, los congregados se dieron a la tarea de buscar a sus compañeros desaparecidos. No importó que les tocara recorrer unos 20 kilómetros de carreteras destapadas, ni que tuvieran que caminar otros 45 minutos cuesta arriba hasta la mina, por el camino que no afectó la fuerza del agua y en el que muchas veces el lodo amenazaba con tragarse las botas.

Tampoco les importó que les tocara atravesar dos secciones de la quebrada colgados de un par de cuerdas. “La casa de la mina quedó llena de lodo, todo se derrumbó o se lo llevó el agua”, así describió Émerson Arenas el panorama que quedó en la mina, adscrita a la empresa R y C Gold, luego de que el agua arrasara con todo.

La tarde de la tragedia

De acuerdo con Rubén Londoño, uno de los trabajadores de El Porvenir que se salvó por salir de la mina tres horas antes de la tragedia, el incidente ocurrió previo a la hora de comida de los mineros.

Natalia Escobar, otra de las trabajadoras de El Porvenir, narró que la oscuridad absoluta que dejó la creciente aumentó la angustia de los supervivientes, quienes trataban de hallar a sus amigos y compañeros, provistos únicamente de la luz de sus celulares.

Apenas a las 8:00 de la noche, los que quedaron vivos, llenos de pantano hasta más arriba de la cintura, se pudieron dar cuenta de lo ocurrido: la tragedia y la muerte habían llegado hasta El Porvenir.

Uno de estos rescatistas improvisados fue Santiago Cardona, familiar de una de las víctimas y que con los ojos vidriosos por el cansancio, o tal vez por la impresión, narró cómo había pasado las últimas 14 horas de su vida.

“Estoy desde las 10:00 de la noche aquí, derecho. He ayudado a sacar a los 12 muertos hasta abajo, pero he estado pendiente de los que quedaron arriba, y ando subiendo y bajando comida para los que quedamos”.

Con el paso de la horas fueron brotando los cadáveres. Luego la comunidad los trasladó hasta una zona de mejor acceso, pero las condiciones en las que quedaron no les permitieron a sus allegados reconocerlos. Será la Fiscalía la que asuma la tarea y determine su identificación en el hospital local de Frontino.

Un sombrío amanecer

Al llegar el nuevo día, la romería siguió creciendo. Entre voluntarios y familiares escalaba el número de asistentes, sin embargo, no había llanto: solo caras de cansancio y preocupación. Dolor hecho silencio.

Un sancocho daba nuevos bríos para seguir la búsqueda, pero las fuertes lluvias que reportaban las autoridades desde Abriaquí hicieron que se suspendieran las labores definitivamente. La policía tuvo que convencer a los rescatistas para que por fin abandonaran la zona.

Ataviado con un impermeable amarillo, solo don Rubén se quedó, cuidando lo poco que dejó el agua. Se espera que hoy continúen la búsqueda de Ortiz y “Chucho”, quienes llevaban un año y dos meses laborando en la mina y eran oriundos de La Antigua y su vecina, la vereda Potreritos.

De acuerdo con el alcalde de Abriaquí, Héctor Orrego Quirós, ya se tiene cierta certeza del último sitio donde fueron vistos los dos hombres. La llegada a la zona de una retroexcavadora brinda expectativa de que los cuerpos sean encontrados hoy.

En Frontino se siente un aire de tristeza que, de tanto en tanto, es interrumpido por vallenatos y merengues que escapan a las paredes de una de las tabernas del casco urbano. Suenan mientras una lluvia pertinaz hace pensar con desconfianza en ese hilito de agua que fue capaz de enlutar en un solo día a dos municipios.

Infográfico
Cristian Álvarez Balbín

Periodista de la Universidad de Antioquia. Al igual que Joe Sacco, yo también entiendo el periodismo como el primer escalón de la historia.


Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
Título del artículo
 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
Título del artículo
 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección