Hay una famosa paradoja en el budismo que se pregunta si un árbol hace ruido al caer en un bosque donde no hay nadie para escucharlo. Un dilema que cuestiona la existencia de la realidad sin un observador, sin alguien que esté ahí para sentirla. El movimiento de las hojas; el aullido del río en su cauce; una lluvia que empapa; el fruto que cae, rebota y se desliza a un metro del tronco; el canto del pájaro posado en una rama; ¿existen sin Juan Manuel Daza y sin Claudia Isaza Narváez?
Ambos han ido detrás de la orquesta que toca sin público y sin director. “Los métodos tradicionales de monitoreo de diversidad consisten en que el profesional se va para el campo y comienza a tomar notas sobre la presencia, abundancia y distribución espacial de las...