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Reserva del Nare busca crecer después de 50 años

Creada en 1970 por el desaparecido Inderena, ahora Cornare proyecta extender el territorio en 3.328 hectáreas más de espacio de protección.

  • Paisajes y sitios como este que combinan riqueza hídrica y de flora se hallan en la reserva del Nare. FOTO Jaime Pérez
    Paisajes y sitios como este que combinan riqueza hídrica y de flora se hallan en la reserva del Nare. FOTO Jaime Pérez
Reserva del Nare busca crecer después de 50 años
Por gustavo ospina zapata | Publicado el 13 de julio de 2020

A las 8.829 hectáreas que hoy conforman la reserva protectora del Nare, creada hace 50 años por el Inderena (Instituto Nacional de Recursos Naturales Renovables y Ambiente, que ya no existe), es muy factible que en los próximos días se le sumen 3.328 hectáreas más, para quedar con una extensión de 12.157 h, lo que implicará que habrá más bosque y más recursos hídricos para cuidar.

Si se da ese visto bueno por parte del Ministerio del Medio Ambiente, en vez de ver crecer más viviendas o edificaciones, allí lo que se implementarán serán planes de manejo ambiental, conservación de ecosistemas y una gestión integral del recurso agua, según plantea Javier Parra Bedoya, director de la corporación ambiental Cornare, quien adelanta la gestión para la ampliación de la reserva.

Ya hay pasos muy firmes adelantados, dice Parra, como una sustentación del proyecto ante la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, que es como un “comité de genios” en temas de medio ambiente y sostenibilidad, asegura.

“Ese trabajo se hizo hace 15 días y los científicos de la Academia quedaron gratamente sorprendidos y dieron el visto favorable para pasar el proyecto al Ministerio del Medio Ambiente”, detalla. Según sostiene, ya su corporación llevó al Ministerio toda la documentación con la propuesta y solo está a la espera de un sí, para lo cual reina el optimismo.

Hace 50 años

A la reserva protectora del Nare se le dio vida a través de la Resolución 31 del 21 de noviembre de 1970, con una extensión de 8.817 hectáreas, redelimitada en 1971 en 8.829 h, con lo cual se quiso blindar el territorio del efecto urbanizador y que con la conservación de los bosques se garantizara la protección del recurso hídrico y los ecosistemas.

Y aunque en parte de su territorio han crecido viviendas y ha llegado población, la mayoría carece de servicios y de la oferta de bienes del Estado, pues en las áreas protegidas no se puede invertir en equipamientos de carácter urbanístico. Así lo explica el alcalde El Retiro, Nolber Bedoya, quien señala que varias comunidades de su localidad que se asentaron a lo largo del eje vial de Las Palmas, sufren hoy en día dicha afectación.

“Considero que entre más se proteja el medio ambiente mejor y es lo que nos debe importar; soy amigo de que se protejan los recursos naturales, esos bosques son un pulmón verde muy importante”, indica. No obstante, señala que hay que poner en una balanza la situación, porque en su municipio, desde hace muchos años, la mayoría de inmuebles paralelos al eje vial Las Palmas son construcciones ilegales, porque esa zona hace parte de la reserva y de una zona de alto riesgo determinada así hace 25 años.

“Para poder impactar esas comunidades desde el punto de vista social, lo mejor sería que esas zonas altamente pobladas fueran excluidas de la reserva”, advierte.

El mandatario se refiere a las veredas Carrizales, Don Diego y Los Salados, donde abundan viviendas sin legalizar, un paso que podría darse si se excluyeran de la reserva.

Dice que el PBOT (Plan Básico de Ordenamiento Territorial) determina que en dichas zonas solo puede haber una construcción por 10 hectáreas y en las más boscosas, una vivienda cada 30 o 40 hectáreas, lo que hoy día riñe con la realidad de dichas comunidades.

Una afectada por esta situación es la señora Luz Marina Arcila, quien habita en la vereda Los Salados, y le acaba de ser negada una licencia de construcción para un proyecto de vivienda de varias familias.

“El lote es de 5.400 metros (5,4 hectáreas), el predio se compró hace más de 7 años, y el año pasado presentamos el proyecto, pero nos lo negaron por estar en la reserva”, dice.

Las ventajas de la reserva

Javier Parra señala que lo importante de esta nueva delimitación no es tanto la cantidad de hectáreas anexadas sino la ubicación, que comprende el territorio entre los municipios de El Retiro y Envigado, que en los últimos años ha sido zona de mucha expansión urbana.

“Está en una ubicación estratégica, donde se inicia el Túnel de Oriente, y bordea toda la parte de Envigado hasta llegar a Sabaneta, en el cierre montañoso que divide los valles Aburrá y San Nicolás”.

Este nuevo territorio formaría una pantalla de protección climática contra los flujos de circulación que inciden incluso en los episodios de contaminación ambiental que se viven en el Valle de Aburrá en abril y octubre cada año.

El secretario del Medio Ambiente de Envigado, Juan José Orozco, recalca que esta ampliación blinda y protege más que todo el ecosistema del Nare y en particular lo que toca a su localidad. “Ante la presión urbanística que se vive en nuestras zonas rurales, tendremos una mejor posibilidad de protección”, opina.

Señala que la reserva también genera sinergias entre los municipios del Aburrá y los del Valle San Nicolás, “y por eso lo considero un proyecto esperanzador para nuestro medio ambiente”.

La secretaria del Medio Ambiente de Medellín, Diana María Montoya, recordó que las ciudades ocupan solo el 2 % de la superficie terrestre, pero para vivir sus habitantes usan el 75 % de los recursos, lo que genera afectaciones al clima y a la biodiversidad. En el caso de Medellín, expuso que el agua que se consume en la ciudad viene de otras regiones de Antioquia.

“Esta reserva es un importante proveedor de recursos hídricos para la ciudad, pues las áreas protegidas se han convertido en una estrategia para la conservación de ecosistemas y la protección de la biodiversidad; los servicios ecosistémicos que ellos proveen son fundamentales para la calidad y la cantidad del agua y un servicio esencial para la protección de todas las formas de vida, lo que constituye un argumento sólido para la gestión integral de estos servicios”, expresó.

Infográfico

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS los territorios por cada municipio

Esta reserva forestal incluye un área protegida arqueológica, el Parque Arví y la reserva San Sebastián La Castellana. Abarca 4 veredas de Rionegro (Yarumal, La Quiebra, El Tablazo y Tablacito); 4 de Guarne (Piedras Blancas, San Ignacio, La Brizuela y La Honda). 4 de El Retiro (Los Salados, Carrizales, Normandía y Don Diego). 5 de Medellín (Mazo, Piedra Gorda, Barro Blanco, Media Luna y Piedras Blancas). Y tres de Envigado (Pantanillo, Palmas y El Vallano).

Gustavo Ospina Zapata

Periodista egresado de UPB con especialización en literatura Universidad de Medellín. El paisaje alucinante, poesía. Premios de Periodismo Siemens y Colprensa, y Rey de España colectivos. Especialidad, crónicas.


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