Su bicicleta y los cuadernos de segundo grado quedaron como testigos de las alegrías y esfuerzos del niño de 9 años que en la tarde del sábado murió víctima de un impacto de arma de fuego que se propinó con un revólver hechizo, cuando jugaba en su casa del barrio Moravia, nororiente de Medellín, en la que estaba solo.
Diana Pulgarín, amiga de la familia, relató que el niño era amante de la bicicleta y los computadores, pero no descuidaba sus estudios de segundo grado que cursaba en la Institución Educativa Fe y Alegría del barrio Moravia, donde el hecho causó consternación y tristeza.
Era el segundo hijo de una familia de tres niños, cuyos padres trabajan en oficios varios. El sepelio será hoy a las 4.00 p.m., en el cementerio de San Pedro, de Medellín.
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