El calzado inadecuado o un mal arreglo de uñas se pueden convertir en una verdadera piedra en el zapato. ¿Cómo evitarlo? Una experta nos da la respuesta.
La mayoría de los traumatismos en los pies son consecuencia de malos hábitos. Foto: Shutterstock
Están ocultos la mayoría del tiempo. Quizá por eso no les prestamos la atención que sí le ofrecemos, por ejemplo, a eliminar líneas de expresión, manchas en la piel o a la misión imposible que representa deshacerse de las canas. Los pies también necesitan de un arsenal que termine con imperfecciones y demás molestias. Andrea Garzón, médica podóloga de la clínica Las Américas, recibe pies enfermos en su consultorio todos los días, y asegura que la mayoría de los casos son consecuencia de los malos hábitos. “Una buena rutina dedicada a la protección de los pies nos puede evitar muchos problemas. Al principio puede costar mucho trabajo, después será un hábito más”. La falta de información es otro factor: “aquí me consultan por uñas enterradas o...