<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Diciembre transcurre entre rezos, gozos y rituales

  • La tradicional Novena de aguinaldos sigue siendo uno de los objetos que más tiene demanda. FOTO juan antonio sánchez
    La tradicional Novena de aguinaldos sigue siendo uno de los objetos que más tiene demanda. FOTO juan antonio sánchez
Por John Saldarriaga | Publicado el 07 de diciembre de 2014
4

velas conforman la Corona de Adviento.

Se enciende una cada domingo de diciembre.

en definitiva

Hoy, cuando se celebra el día de las velitas, muchas personas aprovechan para surtirse de artículos religiosos apropiados para la fecha, y las opciones callejeras abundan en el Centro.

María Isabel Arbeláez Vargas se crió entre santos, beatas, ángeles, vírgenes.

Su mamá y su papá la metían entre el cajón del surtido en su venta de artículos religiosos, situado a un lado de la puerta del templo de San José, en la Avenida Oriental con Ayacucho.

La llevaban con ellos al trabajo, porque no tenían con quién dejarla y la metían allí para que no se saliera y se fuera por ahí caminando, por esas aceras colmadas de peatones, tal vez con la idea de ir a entretenerse en los puestos similares que han acompañado la iglesia desde hace tantos año.

Mientras tanto, ellos se ocupaban de las ventas.

Los ojos de piedra del niño de la fuente frontal, obra de Francisco Antonio Cano, la miraban jugar entre camándulas, escapularios e imágenes del querido José Gregorio Hernández, simpática figura de traje elegante y sombrero negro.

“Yo fui la primera en vender las Coronas de Adviento en estos puestos de San José”, dice, mientras termina de decorar una de ellas.

Las Coronas de Adviento son artefactos conformados por cuatro candelabros metálicos, negros como la fuente de Cano, y unidos entre sí por los mismos herrajes. Los rodea una guirnalda en forma circular, les pone cuatro veladoras —blanca, verde, roja y morada— y, por último, deja caer una gota de pegamento blanco en la espalda de un Niño Jesús diminuto para que se sostenga en un mullido colchón de guirnaldas, justo en el centro de la corona.

Se llama Corona de Adviento, explica, porque con ella se da inicio a las fiestas de Navidad. La guirnalda circular representa el mundo.

Señala que, en nuestro medio, se enciende una vela cada uno de los domingos del mes. Y que, en general, sirve para pedirle prosperidad al Niño Dios.

El primer domingo, la vela morada, la del arrepentimiento; el segundo, la verde, que encierra “la promesa de la Navidad”; el tercero, la roja, que simboliza el amor de Jesús a los seres humanos y “la preciosa sangre que derramó Nuestro Señor por nosotros”, y el cuarto, la blanca, la de la acción de gracias.

“Eso no existía —comenta María Isabel, quien no podría tener un nombre más apropiado para hablar del Adviento, sin levantar los ojos de su artesanía—. Algunas personas me habían preguntado en años anteriores si yo la vendía y comencé a venderla el año pasado”.

Velones de siete colores; espigas de prosperidad; canastas con siete granos; pesebres; velas sencillas para el 7 y el 8, días de la Virgen de la Inmaculada Concepción; faroles para el alumbrado; Novenas de Navidad, y cirios de Primera Comunión.

“Para Navidad, claro, tenemos un surtido adicional. Los santos y los rosarios y las medallitas, esas se siguen vendiendo”.

En cambio a los hijos no los crió ella en el cajón, como la levantaron a ella. No es tanto porque la vida haya cambiado y no haya tanta seguridad como antes, no, sino porque uno quiere condiciones distintas para los hijos, dice.

Escapularios, a cuatro mil

Una decena de ventas de artículos religiosos hay en esta esquina de la iglesia de San José. Las hay por el atrio, sobre Ayacucho; las hay por la acera de la Oriental.

Se ven toldos coloridos, con las velas y los “fotogénicos santos”, como dice uno de los vendedores de la acera de la Oriental.

Arte religioso popular, abigarrado, que representa figuras de santos en éxtasis.

Hace unos años, recuerdan los vendedores, un párroco del templo no quiso tenerlos alrededor de la iglesia diseñada por Jesuítas.

En los puestos, camándulas y escapularios y denarios, cuelgan en manojos desde la parte superior, formando cortinas. Muchos de los cuadros son láminas enmarcadas en molduras de plástico.

“San Miguel, el de la espada, es quien nos defiende de las maldades del demonio”.

Diana Paniagua, quien esto dice, tiene su puesto de venta al pie de la puerta principal. Lo fundó con su esposo, hace 25 años. Ahora lo atiende sola.

No llueve. Está nublado, sí, pero el aire es seco.

Las novenas están al frente. Los cirios, abajo. Ella va anudando una piola color marrón, la de escapularios y denarios de mano, que ella misma elabora, cuando no atiende a la mujer que llega con una niña tomada de la mano, de unos doce años, para pedirle escapularios del Divino Niño.

Están agotados.

Diana va a buscarlo al negocio vecino.

Cuando regresa, llueve. Luego de despachar a las compradoras, corre a la parte trasera de su entable y agarra un balde lleno de concreto, duro como una piedra, y lo lleva haciéndolo rodar en su base, hasta la parte delantera.

Después, va por un quitasol que en este caso será quitalluvias, y lo clava en un hueco que posee el concreto en su centro.

“Es una lluvia pasajera”, dice, como si gozara de información privilegiada que los otros vendedores no poseyeran, a juzgar porque ellos, además de gran paraguas, tienden sábanas plásticas sobre su mercancía.

El ocho son las Primeras Comuniones. A las niñas les cuelgan del cuello una camándula; a los niños, un cristico. También llevan bastantes niños Jesús, que los dan como recordatorios.

“Hay personas de otras religiones que nos critican porque vendemos imágenes. Yo les explico que los católicos no adoramos las imágenes como tales, sino lo que ellas representan”.

Ya no vende Coronas de Adviento porque, según ella, el tiempo para ellas pasó.

Diana, devota de María Auxiliadora, se percata de que una gotera persistente, cae sobre las novenas de San Judas, de poco movimiento en este tiempo. Sin prisa, las cubre con periódicos.

“Tantos años de experiencia le sirven a uno para informarle a los clientes para qué sirve cada santo, las oraciones respectivas y cómo se reza la Novena. Y de la misma gente aprende uno también”, dice Diana.

Ella tenía razón: la lluvia es pasajera. El paraguas y su pesada base, terminada su labor, vuelven a su sitio escondido de los ojos del público que transita por allí.

Del vientre oscuro de la iglesia, cuyas puertas están abiertas, emerge un canto acompañado de órgano. La misa está muy avanzada.

Contexto de la Noticia

opciones de todo se halla en estas ventas

· Estampas e imágenes de la Virgen de la Inmaculada Concepción.

· Novenas de Navidad.

· Cirios de Primera

Comunión.

· Coronas de Adviento

· Velas y veladoras

· En muchos otros templos de la ciudad también hay ventas callejeras de artículos religiosos. La Candelaria y La Veracruz son dos de ellas.

John Saldarriaga Londoño

Envigadeño dedicado a la escritura de periodismo narrativo y literatura. Libros de cuentos: Al filo de la realidad y El alma de las cosas. Periodismo: Contra el viento del olvido, en coautoría con William Ospina y Rubén López; Crónicas de humo, El Arca de Noé, y Vida y milagros. Novelas: Gema, la nieve y el batracio, El fiscal Rosado, y El fiscal Rosado y la extraña muerte del actor dramático. Fábulas: Las fábulas de Alí Pato. Premio de la Sociedad Interamericana de Prensa.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Notas de la sección