Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
La vida del artista que amó el tiple, interpretó rock, compuso bambucos y dirigió un estudio, se hizo documental.
Si la música escogió a Jorge Montoya, mucho antes de poner pie en su casa de San Joaquín, su vida y sus creaciones dan cuenta de que él aceptó con gusto el designio. En su entorno convivían la música clásica y la popular y un piano que todos compartían en la casa.
No era gratuito, el compartir en torno al piano fue una herencia de la abuela, la señora Inés Rodríguez. En 1898, ella fue condecorada por ser una virtuosa del piano en la ciudad. Jorge arrancó por el mismo camino, pero a sus cuatro años buscaba otras maneras para entender cómo sonaba el mundo y pedía cajas de lata, a modo de tambores, para crear ritmos.
Unos años más adelante, los roqueros de la ciudad lo conocieron como baterista de bandas como Judas y luego Carbure, donde compuso canciones como Hombre en Serie. Pero su relación con la música quería seguir creciendo, estaba hambrienta y le pedía continuar explorando. Por eso Jorge se fue a recorrer los pasos de Chopin con su hermano Rafael en 1985 y al regresar de Europa entró...