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Detrás de la música hay una historia secreta, él la buscó

  • El actual director de las emisoras de Todelar en Bogotá también trabajó como editor internacional en la W. FOTO cortesía del autor.
    El actual director de las emisoras de Todelar en Bogotá también trabajó como editor internacional en la W. FOTO cortesía del autor.
Publicado el 11 de septiembre de 2019
en definitiva

La amplia historia de la música es vista desde los ojos de un periodista que se ha fascinado por ella, por sus movimientos. Un autor que participa en Fiesta no físicamente, sí con su libro.

Cuando piensa en su canción favorita, quizá se le venga a la mente el ritmo y quizá, sutilmente, empiece a marcarlo con un pie. Puede llegar la letra o una memoria de un concierto. Poco se sabe, como oyentes, las historias que hay detrás... No solo de ese tema, de su autor, del género, del instante en el tiempo en el que fue concebida. Tantos factores unidos en una sola canción. “Muchas de las cosas que sabes de tus artistas favoritos no son ciertas, están inventadas o fueron fabricadas por un sistema económico”, cuenta Alejandro Marín, periodista musical, locutor y director de La X en Bogotá.

Él es uno de esos fanáticos y conocedores que ha intentado rastrear esos orígenes detrás de la música que escucha. Al preguntarse por los del rock, por ejemplo, va hasta las guitarras de Chuck Berry, el autor de Johnny B. Goode, recordada, entre otras, por haber sido parte del mundo cinematográfico de Volver al Futuro de Zemeckis.

Pero Berry, fallecido en 2017, tuvo un historial de maltrato femenino que lo llevó a varios arrestos, pero sobre ese tema no se discute de manera amplia cuando alguien hace referencia a su legado.

El locutor deshila este tipo de historias, poco a poco, en las primeras páginas del libro Historia Secreta de la Música, publicado por Planeta. El título está en las estanterías de la Fiesta del Libro por estos días.

Allí, Marín se propuso desmitificar ciertas figuras fundamentales de la música popular, como la de Berry. En el contexto de este texto, cuando se habla de música popular se hace referencia al “conjunto de géneros musicales nacidos del gusto de las multitudes”, precisa el autor. Por eso en el libro cabe hablar de rock, salsa, blues, pop y reguetón, sin mucho misterio.

Además de su experiencia en la radio, el autor trabajó en 2005 en Universal Music Colombia, una de las disqueras más grandes que tiene presencia en el país. Allí se dio cuenta de cómo en ese otro lado de la industria se medita con delicadeza qué hacer para que un artista tenga lugar entre la atención del público, algo que no siempre es equivalente a su talento.

“En muchas ocasiones la cantidad de dinero que se le invertía a un artista no correspondía verdaderamente con la cantidad de gente que lo compraba”, recuerda. Aún hoy, el mercadeo es una herramienta que se usa, muchas veces, “para darle un lugar en la historia a un artista que quizá no se merece”, cuenta. Sin importar si el público no está muy interesado.

Esas experiencias, sus análisis y una extensa investigación sobre la historia, a veces turbia, que rodea a la música, hacen parte del libro.

Se contó en la radio

Parte de este recorrido se escuchó antes de ser leído. Se presentó en forma de 10 episodios radiales que salieron al aire a mediados de 2016 en La X de Bogotá. Cada uno, narrado por Marín, iba enlazando puntos de esa extensa línea del tiempo, que luego se encontraron.

Se presentó la oportunidad de volver sus programas un libro y allí supo que quería hablar de “guerra, sexo, mujeres y drogas”. Por allí se fue. El periodista, un melómano por excelencia, abordó, por ejemplo, cómo la mujer fue (y sigue siendo) un eje central del mainstream (corriente comercial usualmente masiva) de la música popular del siglo XX y el siglo XXI.

Desde el surgimiento de las fanáticas o groupies que agotaban las entradas a los conciertos, hasta la exploración abierta de la sexualidad de Madonna y esa extraña dicotomía de una industria que glorifica las caderas de Shakira y condena la carrera de artistas como Janet Jackson, después del percance que tuvo en el Superbowl de 2004 junto a Justin Timberlake (mientras bailaban él le quito una de las copas del brasier). La cadena de televisión que emitió el evento dejó de apoyarla y la radio dejó de poner sus canciones.

Explora otros temas, como la droga que se fue alineando con una generación de artistas que en los sesentas, en Estados Unidos, buscaba combatir el dolor que causaba la guerra de Vietnam. Da un paseo sobre cómo esas drogas fueron fluyendo entre géneros, como el crack fue de la mano del hip hop y cómo la heroína se llevó algunos ídolos musicales del rock.

Con muchos detalles y un ir y venir en el tiempo, este es un libro para seguidores de la música, para aquellos curiosos que quizá no se imaginan lo que hay detrás de algunos de sus artistas preferidos.

Contexto de la Noticia

Valeria Murcia Valdés

Periodista que entiende mejor el mundo gracias a la música, que atrapa cada momento que puede a través de su lente fotográfico y a la que le fascina contar historias usando su voz.

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