Uno bien podría pensar que la historia es un teléfono roto. Se atribuye a alguien la frase, el pensamiento, el poema que nunca dijo o escribió. Se citan ideas de libros que no están en esos volúmenes, y esos errores se repiten en la vida cotidiana hasta que después da lidia desmentirlos.
“No se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad de Dios”. Esta frase que se atribuye a uno de los desconocidos autores de la Biblia, muchos creen que está incluida en el libro de los libros, pero no aparece allí.
¿Acaso sea su fuerza expresiva lo que hace que los cristianos se hayan dejado tentar por la el deseo de incluir este pensamiento en las páginas sagradas? Tal vez sea la imagen potente que encierra, una figura simple para entender un tema complejo como...